Manual del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor

Capítulo 01: El Barco

El Velamen: Las Velas de Proa

Introducción

Las velas de proa de los veleros modernos, caben casi todas ellas dentro de la categoría de las llamadas velas "bermudas" o "de cuchillo" que, como ya vimos, surgieron entre el siglo XV y XVI aproximadamente, cuando como consecuencia del uso de un mástil único algo inclinado hacia popa, y siendo ya impracticable el uso de una vela de tipo "latina", se pasó a experimentar con combinaciones de un mástil con una vela mayor al tercio, sostenido desde la proa por un stay —el stay proel— lo cual dejaba un triángulo de proa vacío y aprovechable entre el stay y el mástil, para colocar allí una vela triangular tomada del mismo stay que, con el tiempo, comenzó a dar excelentes resultados.

El siguiente paso evolutivo, catalizado por el buen rendimiento de esa vela de proa, consistió en colocar una segunda vela dentro de ese triángulo en proa, tomada de otro stay agregado para tal efecto. Esas velas se las denominaba, de proa a popa, como foque y trinquetilla.

Más tarde, y particularmente en grandes veleros que contaban con triángulos de proa muy amplios, se continuó experimentando con el agregado una tercera vela, y más tarde otras adicionales por delante de la primera, sobre stays que terminaban en un "bauprés" —que es una percha que se extiende hacia delante de la proa del barco—. Esas velas tomaban los nombres de petifoque, foque, fofoque, contrafoque y trinquetilla.

Esa configuración que permite montar dos o más velas en proa se mantiene aún en nuestros días. Los veleros deportivos y de crucero de aparejo de tipo sloop, ketch o yawl, permiten montar varias velas de proa, tales como las genoas o génovas, los foques, trinquetillas, spinnakers y gennakers, entre otras.

Velas de proa
Velas de proa.

Las Genoas

Las "genoas" son las velas de proa de mayor tamaño, superando largamente la medida del triángulo de proa —que es el espacio que queda a proa, entre el mástil y el stay proel— solapando el área de la vela mayor. Además, y para lograr un rendimiento aun mayor, se hace correr su pujamen prácticamente paralelo a la cubierta del velero, bajando en consecuencia el puño de escota de la vela.

Las genoas se diferencian entre sí por la medida de su "LP", que es el porcentaje de solapamiento que mantienen respecto del mástil y la vela mayor, y que se mide sobre una línea perpendicular al gratil que pasa por el puño de escota de la vela. Así entonces, una genoa con un LP del 150% querrá decir que su puño de escota supera en un 50% la medida del triángulo de proa, que representa la base del 100%.

Parámetros de medición de la vela de proa
Parámetros de medición de la vela de proa.
La sigla "LP", que se usa para medir el tamaño de las velas de proa, viene de "luff perpendicular", que en ingles quiere decir "perpendicular del gratil".
El parámetro "J" mide la distancia que va desde la base del stay proel hasta el lado de proa del mástil, medida en el plano de la cubierta.
Finalmente, el parámetro "H" mide la altura vertical entre la cubierta y la altura a la que ha quedado la driza luego de izar la vela a su tope.

Las genoas se colocan afirmando su puño de amura al caperol, enganchando luego los mosquetones del gratil al stay proel o enhebrando la relinga de la vela en la guía del enrollador, según corresponda, y conectando el puño de driza con su correspondiente driza. En el puño de escota se fijan ambas escotas, tendiendo luego cada una sobre la banda de estribor y la otra sobre la de babor, por fuera de los obenques, haciéndolas pasar luego por los motones de los patines de escota dirigiéndolas hacia los molinetes desde los cuales serán operadas.

Las genoas están homologadas en tres medidas, dándole a cada una de ellas un número identificativo:

Genoa 1

Tiene un LP del 150% al 155%.

Esto implica que si, por ejemplo. el "J" del triángulo de proa midiese 4 metros, el pujamen de la vela mediría unos 6 metros, donde 4 metros irían desde el puño de amura hasta el mástil y los 2 metros restantes estarían solapados sobre la vela mayor.

Esta vela se utiliza con vientos Suaves a Leves —intensidades referidas a la escala de Beaufort—, buscando lograr máxima potencia.

Genoa 2

Tiene un LP del 125% al 130%.

Suponiendo el mismo ejemplo del caso anterior, con un LP del 125%, el pujamen de la vela mediría unos 5 metros, donde 4 metros irían desde el puño de amura hasta el mástil y el metro restantes estaría solapado sobre la vela mayor.

Esta vela se utiliza con vientos Leves a Moderados, ofreciendo buen equilibrio entre potencia y facilidad de manejo.

Genoa 3

Tiene un LP del 90% al 110%.

Continuando con el mismo ejemplo de los casos anteriores, con un LP del 100%, el pujamen de la vela mediría unos 4 metros, contenidos todos entre el puño de amura y el mástil.

Esta vela se utiliza con vientos Moderados a Regulares, buscando obtener control y estabilidad más que potencia.

Algo de historia respecto de las genoas...
Durante el Campeonato Mundial de la "Clase 6 Metros Internacional" de 1927, en la ciudad de Génova, Italia, un navegante sueco llamado Sven Salen, izó en su barco, el "Lilian", un foque de dimensiones inusualmente grandes, de base mucho más larga y baja que lo habitual, y cuya baluma caía por detrás del mástil.
Esa vela era conocida previamente solo por algunos pocos especialistas con el nombre de "foque superpuesto" pues justamente se superponía a la vela mayor. Sin embargo, luego de hacer su debut en el campeonato, los veleristas que estaban sorprendidos por su rendimiento comenzaron a denominarla "foque tipo Génova", término que muy pronto pasó a ser simplemente "Génova".
Finalmente fueron los británicos quienes terminaron popularizándola con el nombre "Genoa" que es como se denomina a la ciudad de Génova en inglés.
Genoa 1
Genoa 1.

El Reacher

El "reacher" es una vela de proa que se solapa sobre la vela mayor con un "LP" de entre el 130% al 150% —casi tan grande como el de una genoa 1— pero con el puño de escota bastante más elevado. Es una vela diseñada para navegar con vientos portantes o de través, en singladuras largas, donde tener además un puño de escota y pujamen alto, evita que las eventuales olas que pasen sobre la cubierta, en la proa, carguen sobre la vela forzando la jarcia del barco.

Su montaje es idéntico al de la genoa.

El nombre de esta vela: "reacher", viene justamente de su aplicación.
En inglés náutico, "reach" es un término que describe la condición de navegación con vientos portantes, y como esta vela fue diseñada para utilizarse con esos vientos, es que se la terminó llamando "reacher".

El Foque

Luego, y también en función del tamaño, sigue el "foque", cuya medida es de entre el 100% y el 110% del “LP”, no quedando superpuesta a la vela mayor cuando queda abierta. A diferencia de las genoas, el puño de escota del foque se encuentra más elevado, llevando consigo el pujamen hacia arriba.

El foque es una vela que encuentra su mejor rendimiento con vientos entre Regulares y Fuertes, desde el través hacia la amura. Y Su montaje es idéntico al de la genoa.

Foque
Foque.

El Yankee

La vela "yankee" es similar a un foque, pero cuyo puño de escota llega a un LP de hasta 130%, pues está diseñada para vientos portantes y fuertes —a diferencia del foque, que está pensado para vientos desde el través hacia amura—.

El Tormentín

Siguiendo el orden de tamaño de las velas de proa, encontramos al "tormentín" cuya forma es también triangular, pero con menores medidas que un foque, por ejemplo. El puño de driza de esta vela no llega al tope del stay, con el objeto de bajar el centro vélico a fin de mantener la estabilidad durante la navegación. Como su nombre lo indica, el tormentín es una vela para ser utilizada en situaciones de tormenta con vientos Fuertes y Muy Fuertes.

Esta es una vela diseñada para su montaje rápido, durante una tormenta, por lo que además de poder colocarse de la misma forma que un foque o una genoa, tiene otras opciones que dependen de cada fabricante.

La Trinquetilla

La "trinquetilla" es una vela que se iza en un stay intermedio o pequeño, entre el mástil y el stay de proa, especialmente en veleros de crucero y en embarcaciones clásicas.

Es más pequeña que un foque con un puño de escota alto, pero suficiente para mantener la proa equilibrada. Se utiliza en vientos fuertes o moderados, cuando no conviene izar una genoa o foque. Permite mantener la velocidad y el control de la embarcación sin sobrecargar el stay principal.

Esta vela se coloca sobre un stay intermedio o baby stay, enrollable o con garruchos, tensándola con una driza propia. Las escotas se toman a su puño de escota y se tienden también sobre cada banda, por fuera o dentro de los obenques, dependiendo de la configuración del barco.

El Spinnaker

El "spinnaker" es otra de las velas de proa. Originalmente era una vela pequeña, simétrica y de forma casi redonda, muy adecuada para navegar con vientos de popa y de aleta. A lo largo de los años fue aumentando su tamaño con los aparejos al tope y, al mismo tiempo, su forma se fue haciendo menos profunda y más alargada, modificando la distribución de los paños, con lo cual extendió su rango de aplicación hasta los vientos de través.

Estas modificaciones dieron nacimiento primero al spinnaker asimétrico, y luego a una vela más apta para trabajar con vientos frontales suaves, parecida a un genoa extremadamente grande, por lo que tomó el nombre de gennaker —por la unión de las palabras genoa y spinnaker—.

El spinnaker tiene un puño de driza al tope de la vela, un puño de escota en el extremo inferior del lado de sotavento de la vela y un puño de braza en el extremo inferior del lado de barlovento.

Si bien la vela se utiliza a pie suelto, puesto que no tiene puño de amura, generalmente se utiliza un tangón que permite manejar el gratil —el borde de barlovento de la vela— con la braza para darle la orientación al viento deseada. La apertura de la baluma —el borde de sotavento de la vela— se controla con la escota.

El tangón es una percha horizontal que se fija al mástil por uno de sus extremos, mientras que el otro se engancha a la braza en el tramo más cercano al puño de la vela. La función de la braza consiste en regular el ángulo de incidencia de la vela respecto de la dirección del viento. Al filar la braza, el penol —el extremo— del tangón se moverá hacia la proa llevando consigo el borde de ataque de la vela, y al cazar la braza lo hará en el sentido contrario, trayendo el borde de ataque de la vela hacia la popa del barco.

La altura del del tangón en el eje vertical se controla por medio de dos amantes, llamados amantillo y contramantillo del tangón, que lo sostienen desde arriba y desde abajo respectivamente.

Al virar la vela debe desengancharse el tangón de la braza pasándolo a la banda contraria del barco donde deberá ser enganchado a la escota. Una vez que se ha virado el spinnaker cambia su configuración; el anterior gratil y braza de la vela pasan a operar ahora como baluma y escota, y lo que antes de virarla era la baluma y la escota serán ahora el gratil y la braza.

En general, con vientos francos suaves —aquellos que ingresan entre el través y la popa— se navega bien con la vela mayor a tope y una vela amplia y ligera como el spinnaker en proa. Sin embargo, a medida que el viento se acerca al través y avanza hacia proa, el spinnaker deja de ser útil pues prácticamente la mitad de su paño queda oculto detrás de la vela mayor, con su puño de escota —el de sotavento— en una posición demasiado baja, que no permite ajustar la vela de forma apropiada. Para esa situación se usa entonces una versión adaptada de la vela llamada spinnaker asimétrico.

El spinnaker asimétrico no utiliza tangón, sino que su puño de amura —que aparece nuevamente— se fija en proa idealmente en el extremo de un botalón, que es una verga que se proyecta fuera de la proa del velero, y la vela se iza mediante la misma driza de spinnaker. El puño de escota se opera con una escota de forma similar a como se trataría a una genoa.

El uso del botalón ofrece como ventaja adicional el hecho de poder combinar el spinnaker asimétrico con otra vela en proa, ubicándola en el stay proel o bien en un stay de trinquetilla, algo más retrasado.

Spinnakers
Spinnakers.

El Gennaker

El "gennaker", por su parte, puede ser descripto como un genoa súper grande y liviano, pues se los fabrica con telas similares a las de los spinnakers, manteniendo las características y técnicas de operación de los genoas, con un pujamen y puño de escota bajos, pero un LP que alcanza al 180%.

Se los fija y opera de igual manera que un genoa, aunque también puede llevarse su puño de amura al extremo de un botalón, siendo en ese caso necesario montar un stay adicional pues el gratil del gennaker trabaja tensionado, a diferencia del spinnaker asimétrico que lo lleva suelto, además de ser ésta última una vela más grande. Sin embargo, comparados a los genoas tradicionales, los gennakers no fueron diseñados para navegar en ceñida —es decir, contra el viento— sino con vientos Suaves, que provengan del través, dejando de ser útiles cuando el viento se acerca a las aletas.

La virada de esta vela suele ser complicada, más que nada por su gran tamaño, por lo cual se recomienda agregarle un mecanismo de enrollado en su gratil que facilite la tarea. Así, al momento de virar la vela, debe primero ser enrollada para luego desenrollarla por la amura contraria.

Rendimiento de las Velas

Rendimiento de cada vela
Rendimiento de cada vela.

El gráfico de la derecha muestra el rango de aplicación del conjunto de velas tradicionalmente utilizadas en un velero de crucero, expresado en función de la dirección del viento.

Materiales

El material más comúnmente utilizado en la construcción de velas es el "Dacrón", y en veleros de alta performance o de competición suelen utilizarse fibras más resistentes, tales como el Kevlar o el Pentex.

Dacrón es en realidad el nombre comercial del poliéster tejido, fabricado por DuPont. Su estructura se compone de hilos entrelazados que se fijan mediante calor y resinas, lo que le otorga una excelente resistencia al estiramiento, baja absorción de agua y una notable durabilidad frente a los rayos ultravioletas. Estas cualidades lo convirtieron, desde mediados del siglo XX, en el sustituto ideal de las antiguas lonas de algodón.

Otra de las virtudes del Dacrón es su estabilidad y facilidad de manejo. Las velas confeccionadas con esta tela mantienen su forma de manera razonable, resisten bien el uso intensivo y pueden plegarse o enrollarse sin riesgo de daño, algo muy valorado en la navegación de recreo. Además, su mantenimiento es sencillo y las reparaciones pueden realizarse en casi cualquier velería del mundo.

Con el tiempo, luego de años de uso, el Dacrón tiende a estirarse, perdiendo la tela tensión en las zonas donde recibe más presión del viento, alterando la forma aerodinámica que se le había dado a la vela, lo que termina afectando su rendimiento.

La resistencia del Dacrón, y el refuerzo de sus costuras, aumenta a medida que decrece el tamaño de la vela. Dicho de otra forma, las velas que deben soportar vientos más fuertes se construyen con tejidos de Dacrón más resistentes y costuras reforzadas.

Cuando se busca lograr mayor rendimiento y precisión en la forma de la vela, especialmente en barcos de competición, es recomendable pasar a otros tejidos más aptos, tales como los de fibras de Kevlar o Pentex, por nombrar los más conocidos, que son mucho menos flexibles que el Dacrón, por lo cual la vela se deforma menos ante vientos fuertes constantes, manteniendo su diseño aerodinámico.

Desde el punto de vista constructivo, esas telas son en realidad un sándwich compuesto por una capa central de fibras que forman un tejido bastante abierto —salvando las distancias, parecido a una red de celdas pequeñas— recubierta de algún otro tipo de plástico, tal como el "Mylar". Los hilos de Kevlar o Pentex se encargan de aportar rigidez a la vela para que no se deforme ante la presión ejercida por el viento, mientras que la lámina de Mylar asegura la estanqueidad para que el viento no se filtre a través de la malla del material.

El precio de estas telas es bastante más alto que el del Dacrón, y su vida útil mucho menor, pues los rayos ultravioletas las afectan, decapándolas, y no soportan ciertos abusos mecánicos cómo, por ejemplo, el doblado o plegado, o el roce con los obenques.

Materiales de las velas
Materiales de las velas.
Vela mayor de catamarán de America's Cup
Vela mayor de catamarán de America's Cup 2018.
Como hemos visto, el catálogo de velas de proa es realmente amplio, y puede serlo aún más en veleros de competición en los que, por ejemplo, los foques tienen distintos tamaños —foque 1, foque 2 y foque 3— y se agregan otras velas tales como la código 0.
El mejor caso lo representan los catamaranes que participaron de la America’s Cup en 2015 y 2018, que eran embarcaciones de avanzada, en las que se ensayó lo más novedoso de la tecnología náutica, y cuyas velas mayores eran verdaderas "alas".
Esas velas consistían en realidad en dos paños alabeados y rígidos construidos en fibra de carbono con técnicas similares a las usadas en la fabricación de las alas de los planeadores.
Esos paños se articulaban luego entre ellos, montándose sobre el catamarán como si fuese una vela mayor tradicional.
Y sin querer le acabo de anticipar que las velas de un velero se relacionan bastante a las alas de un avión. Pero de eso le van a hablar en otra nota.

En esta nota y en la anterior hemos introducido las velas que utiliza un velero moderno.
En la próxima comenzaremos a ver cómo trabaja cada una de ellas, iniciando por los conceptos de velas orzantes y derivantes. Mientras tanto, si se anima, puede utilizar el siguiente ejercicio de autoevaluación de conocimientos, para chequear lo aprendido hasta el momento.

Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-2752-0

Reproducido con autorización del autor.

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