Manual del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor

Capítulo 01: El Barco

Maniobras: Remolque y Empuje

Remolque

La maniobra de remolque es aquella mediante la cual un barco arrastra a otro. El aparejo de remolque es la línea de cabo, cable o cadena, o una combinación de los anteriores, que une al barco remolcador con la embarcación remolcada.

Remolque
Remolque.

Las situaciones de remolque más usuales en la náutica recreativa y deportiva se realizan para prestar ayuda a embarcaciones que. por alguna causa —por una avería o simplemente porque se han quedado sin combustible— no pueden continuar navegando por sus propios medios. También es usual el remolque de algunos tipos de veleros de competición desde sus amarras hasta la zona donde se encuentra la chancha de regata, particularmente de aquellas categorías que no cuenten con motores que les permitan maniobrar dentro de los puertos, siendo necesario en ese caso asistirlos.

Tenga en cuenta que, si alguien le pide remolque, indirectamente le está diciendo que tiene algún tipo de emergencia —por mínima que sea— y por lo tanto debe… repito, debe… prestarle atención.
Luego, el nivel de la asistencia que Usted pueda prestarle deberá… repito, deberá… limitarse al punto donde ésa ayuda no comprometa su propia seguridad y la de su tripulación.

El remolque es una maniobra que debe efectuarse en forma coordinada entre el barco remolcador y la embarcación remolcada, bajo el comando del remolcador.

Lanzamiento y Recepción del Cabo de Remolque

Los cabos de remolque son en general de poliester retorcido o trenzado, y tienen que tener el grosor suficiente para resistir el trabajo de remolque.

El cabo de remolque puede ser ofrecido tanto por el barco remolcador como por el remolcado debiendo coordinarse esto previamente al inicio de la maniobra, haciéndolo a viva voz si las condiciones lo permiten, o por radio VHF.

Antes de lanzar el cabo debe tenerse claro donde se la hará firme en cada uno de los barcos.

En el remolcador conviene que el cabo de remolque se configure en una pata de gallo, que es un aparejo en forma de "Y", formado por un cabo cuyos dos extremos se toman a las cornamusas de popa del barco, formando un seno del cual se enlaza un segundo cabo que será el que terminará en la proa del barco remolcado. Asimismo, es recomendable que los puntos de fijación de la pata de gallo en el barco remolcador se encuentren en un nivel bajo y un tanto adelantado, para reducir el momento de palanca que ejercerá el cabo durante la maniobra, provocando que se hunda su popa en el agua. Si no fuese posible armar una pata de gallo, entonces simplemente deberá hacer firme el cabo de remolque a alguna de las cornamusas disponibles en la popa de la embarcación.

Pata de Gallo de remolque
Pata de Gallo de remolque.

En el barco remolcado, el cabo de remolque debe ser hecho firme en alguna de las cornamusas de proa. Si tuviera más de una, podrá también configurarse una pata de gallo de menor tamaño para distribuir la fuerza de los tirones del remolque durante la maniobra.

Antes de lanzar el cabo, debe aclarárselo completamente, eliminando cualquier coca o galleta. Luego conviene armar adujas amplias con los primeros metros del cabo, sosteniendo las primeras tres o cuatro con la mano hábil y las restantes con la otra. Una vez listo, se adopta una posición firme, de pie y con buen equilibrio, y se lanzan las adujas en dirección a quien deba recibir el cabo en el otro barco, con un movimiento de brazos amplio y controlado —como un revoleo circular—. Con esta técnica, las adujas se abrirán en el trayecto llegando el cabo limpio a las manos del receptor, quien de inmediato deberá recuperarlo y hacerlo firme en la cornamusa correspondiente.

Si las condiciones no permitiesen acercar los barcos a un punto tal que permita arrojar con éxito el cabo de remolque de una embarcación a la otra, puede optarse por lanzar primero un cabo guía o cabo llamador más fino —idealmente con algún objeto pesado en su extremo libre— que, una vez recibido, sirva para traer el cabo de remolque. Otra alternativa consiste en sujetar un elemento flotante al cabo guía y dejarlo ir hacia el otro barco resolviendo la maniobra de forma similar.

Un elemento flotante para atar al cabo guía puede ser, por ejemplo, una defensa.
No utilice el salvavidas pues es un elemento de seguridad que no debe usarse para otra cosa que no sea su destino específico.

En aguas tranquilas, la longitud del cabo de remolque debe ser como mínimo de una eslora, y en aguas con marejada o con oleaje debe ser la suficiente como para que ambos barcos se encuentren navegando al mismo tiempo sobre el seno o la cresta de las olas durante la maniobra de remolque.

Remolque por Arrastre

De las maniobras de remolque, la de arrastre es la más simple. En ella el barco remolcador arrastra al barco remolcado tirando de éste con un cabo de remolque.

Maniobra del Remolcado

Una vez que se ha hecho firme el cabo de remolque, debe informarse al responsable de la maniobra en el barco remolcador que se está listo para iniciar la marcha. Si el timón de la embarcación remolcada funciona correctamente, debe también alertarse al Timonel para que se prepare a navegar manteniendo la embarcación alineada con el remolcador. Si se trata de un velero, deben mantenerse las velas bajas llevando la botavara a crujía.

El Timonel debe estar atento a los comandos emitidos desde el remolcador. Si se notase que el cabo de remolque se encuentra demasiado tirante, debe coordinarse con el remolcador la maniobra para extenderlo o para reducir la marcha.

¡No se le vaya a ocurrir intentar filar el cabo de remolque mientras los barcos están en navegación!
Para decirlo suavemente, no es saludable.
En el mejor de los casos, podría pasar que se le escape el cabo de las manos yendo a parar al agua, arruinando la maniobra que hasta el momento había salido perfecta… En el peor de los casos puede terminar con daños serios en las manos.

Finalmente, el Capitán de la embarcación remolcada es quien debe comunicar la preferencia y el momento en el que desea quedar libre del remolque.

Maniobra del Remolcador

El barco remolcador debe aproximarse lentamente a la embarcación a remolcar, navegando a motor paralelo a ella y una distancia adecuada para evitar abordajes —especialmente en aguas turbulentas— y que a la vez permita lanzar y recibir el cabo de remolque de una embarcación a la otra.

Una vez que el cabo de remolque ha sido establecido y luego de que el Capitán del barco a remolcar ha confirmado que está preparado para iniciar la maniobra, debe acelerarse el motor suavemente hasta verificar que el cabo de remolque logra su momento de tensión adecuado y ambas embarcaciones comienzan a moverse alineadas en el mismo rumbo.

Es importante mantener una velocidad de arrastre lenta y constante, sin realizar aceleraciones violentas, para no someter el cabo a picos de tensión pues su efecto se transmitirá a los puntos de fijación en cada barco, afectando su estructura. Debe tenerse también especial cuidado en no reducir la velocidad repentinamente o efectuar maniobras que provoquen el hundimiento del cabo de remolque en el agua, pues podría ser atrapado por la hélice del remolcador, dañándola.

En caso de existir oleaje, convendrá regular la extensión del cabo de remolque de tal forma que ambas embarcaciones encuentren al mismo tiempo el seno y el pico de sus correspondientes ondas. Eso ayudará a evitar tirones innecesarios. Si las condiciones del oleaje empeoran debe aminorarse la velocidad y aumentar la longitud del aparejo de remolque para reducir los efectos explicados en el párrafo anterior.

Remolque en malas condiciones meteorológicas
Remolque en malas condiciones meteorológicas.

Durante la maniobra debe mantenerse el monitoreo permanente del cabo de remolque y de la alineación del barco remolcado aumentando o reduciendo la velocidad cuando corresponda y comunicando las correcciones necesarias al otro barco mediante la radio.

Remolque Abarloado

A diferencia de la maniobra de remolque por arrastre, en el remolque abarloado el barco remolcador lleva al remolcado a la par, atracado a su costado.

Dada la cercanía entre ambos buques, esta maniobra debe ser exclusivamente utilizada en aguas calmas y protegidas de los vientos, tales como las del interior de un puerto o una marina, para evitar el riesgo de roturas a causa del oleaje.

Deben sujetarse ambos barcos mediante un mínimo de tres cabos de amarre, por ejemplo: un largo de proa y un spring de proa — desde el punto de vista del barco remolcador— y un través de popa que conviene manejar desde algún molinete para poder variar rápidamente su longitud.

Maniobra del Remolcador

El barco que vaya a realizar el remolque debe maniobrar a su mínima velocidad de gobierno, acercándose en un rumbo paralelo al del barco a remolcar, por la aleta de éste. Si los barcos van a transitar un canal navegable, el remolcador deberá abarloarse contra la banda de babor del remolcado para poder visualizar con mayor facilidad el tráfico que transita la mano contraria —en los canales se navega sobre el lado de estribor—.

Es conveniente colocar defensas sobre la banda de abarloamiento antes iniciar la maniobra, para evitar que los eventuales golpes dañen a las embarcaciones.

Luego, a medida que se realiza la aproximación, y cuidando que las bandas de ambos barcos no entren en contacto, y continuando con los cabos de ejemplo mencionados anteriormente, debe lanzarse primero el cabo largo de proa —sin tensarlo todavía— y continuar avanzando hasta que el plano de popa se encuentre algo detrás de la popa del remolcado o, como mucho, alineada con esa otra. Mientras esto sucede debe ir deteniéndose la marcha y lanzar el cabo que operará como través de popa.

Hecho esto, debe ajustarse la longitud del largo de proa y comenzar a tensar el través de popa acercándola a la propia, buscando que la proa del barco remolcado quede algo inclinada hacia la línea de crujía del remolcador, para ayudar a que el primero no se abra del rumbo una vez que se inicie la navegación. Finalmente debe instalarse el spring de proa cuya función será mantener la proa del barco remolcado en su posición.

El largo y el spring son los que mantienen al barco remolcador ajustado sobre la banda del remolcador, impidiendo que se vaya adelante o se retrase.
El través de popa permite ajustar el ángulo entre las proas de ambos barcos, buscando siempre que la del remolcado quede orientada hacia el rumbo del remolcador, y no al revés.
Remolque abarloado
Remolque abarloado.

Maniobra del Remolcado

El buque que ha solicitado el remolque debe tener colocadas las defensas en el costado que corresponda, y permanecer estático —con las velas bajas si se trata de un velero— mientras el remolcador realiza su aproximación y el abarloamiento.

Durante esta maniobra, la tripulación del barco a ser remolcado debe seguir las instrucciones que partan de quien lidera la maniobra a bordo del remolcador. Y la misma actitud deben mantener durante la navegación.


En la próxima nota explicaremos una de las maniobras que permiten frenar un velero: la "puesta al pairo".

Ejercicio 03.

Cabuyería: Tipos de cabos y su aplicación.

Técnicas de Fondeo.


Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-2752-0

Reproducido con autorización del autor.

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