Manual del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor

Capítulo 01: El Barco

Maniobras: Las Anclas

Introducción

El ancla es el elemento fundamental del aparejo de fondeo de una embarcación, y su misión es mantener el barco inmóvil respecto del fondo, aun cuando actúen sobre este el viento, las olas o la corriente.

Para lograrlo, el ancla debe penetrar y afirmarse en el fondo, utilizando su propio diseño para enterrarse más a medida que aumenta el esfuerzo. De ese modo, genera una resistencia horizontal muy superior al peso de la propia ancla, logrando que el barco permanezca seguro en su posición.

Dicho de otra forma, el ancla no mantiene sujeto al barco por su peso, sino por agarre y geometría, funcionando como una garra que impide que el velero garree —derive al soltarse su fondeo— mientras permanece fondeado.

Estructura de un Ancla

Las anclas están compuestas por una serie de partes que explicaremos a continuación.

El Ancla
El Ancla.

Arganeo

Es un ojal o anillo que opera como punto de unión del ancla con el grillete que conecta con su cadena o cabo.

Está ubicado en el extremo de la caña o brazo del ancla y transmite los esfuerzos del barco hacia el resto de la estructura. Debe ser robusto, ya que soporta la totalidad de la fuerza de tracción.

Caña

Es el cuerpo o brazo central del ancla, que conecta el arganeo con las uñas.

Actúa como un brazo de palanca cuando el ancla se entierra y ayuda a orientar las uñas para que se claven en el fondo.

Cruz

Es la zona donde la caña se une con las uñas.

Constituye el eje y soporte de los brazos del ancla. Su resistencia es crítica, ya que recibe grandes cargas al “morder” el fondo.

Uñas

Son las superficies penetrantes del ancla.

Su función es enterrarse y ofrecer la mayor superficie posible contra el fondo para generar resistencia al arrastre. Cuanto mayor la superficie y mejor el ángulo de ataque, mayor el agarre.

Mapas

También llamadas Aristas de las Uñas: Son los bordes o costillas que le dan rigidez mecánica y forma a cada uña.

Por un lado, evitan que las uñas se deformen, y por otro, mejoran la capacidad del ancla de cortar el fondo y evitar el desenterrado lateral.

Cepo

Barra transversal que obliga al ancla a caer de costado, asegurando que una de las uñas entre en contacto con el fondo y se entierre.

No está presente en todos los tipos de anclas.

En el cepo suele haber un ojal o agujero auxiliar al cual se toma luego un aparejo denominado orinque que, entre otras cosas, ayuda a desencajar el ancla del fondo cuando esta ha quedado trabada con una roca o algún otro objeto.

Tipos de Anclas

Ancla tipo Danforth

Ancla Danforth
Ancla Danforth.

El ancla Danforth es una de las más populares entre las embarcaciones deportivas gracias a su diseño simple, liviano y muy eficiente en fondos blandos.

Se la reconoce fácilmente por sus dos anchas uñas planas montadas sobre una caña central, formando un ángulo que le permite enterrarse rápidamente apenas toma tensión la cadena. Una vez que “muerde” el fondo —especialmente en arena o fango— las uñas comienzan a enterrarse en el fondo generando una superficie de agarre muy superior a la de otros modelos de igual peso.

Su gran ventaja es que ofrece mucha resistencia horizontal con poco peso, por lo que resulta ideal como ancla principal en zonas de fondos arenosos o como ancla secundaria en cualquier velero. Además, al ser plana, se estiba con facilidad sin ocupar demasiado espacio.

Su punto débil es que pierde eficiencia en fondos duros, con piedras, o con mucha vegetación, donde las uñas no logran enterrarse.

Danforth es en realidad la marca comercial que popularizó este tipo de ancla de alas pivotantes.
Ancla Fortress
Ancla Fortress.
El diseño tuvo tanto éxito —por su gran agarre en arena y fango y por ser liviana y fácil de estibar— que el nombre terminó usándose de manera genérica, igual que pasó con “Gillette” para las afeitadoras o “Cinta Scotch” para las cintas adhesivas.
La Fortress es una versión más moderna de la Danforth, construida en aluminio, por lo que es más liviana y agrega mejoras como el ángulo ajustable de las uñas para elegir entre arena dura o fango blando, logrando más agarre y un mejor re-entierro cuando el barco bornea.

Ancla tipo CQR o Arado

Ancla CQR o Arado
Ancla CQR o Arado.

El ancla CQR, también conocida como de arado por su forma característica, es una de las más tradicionales y confiables entre los navegantes de crucero.

Su diseño, inspirado en un viejo arado agrícola, está pensado para penetrar el fondo y mantenerse enterrada incluso cuando el barco cambia de dirección o el viento rota. La CQR tiene un cuerpo central alargado y una uña que se clava progresivamente en fondos de arena o fango a medida que el barco tensa la línea.

Lo que más valoran los navegantes de este tipo de ancla es su capacidad de volver a afirmarse sola cuando la tracción cambia de ángulo, manteniendo el barco firme y evitando garreos.

Aquí va una anécdota.
El ancla CQR se llama así porque fonéticamente suena muy parecido al nombre con el que su inventor, el británico Sir Geoffrey Ingram Taylor, intento patentarla allá por 1933: Secure —seguro en inglés— reflejando su propósito principal de ofrecer una sujeción confiable.
Taylor, enterado que le rechazaron el nombre "Secure" por ser un término genérico, optó por la sigla "CQR", que se pronuncia de forma muy parecida... en ingles, obviamente.

Ancla tipo Bruce

Ancla Bruce
Ancla Bruce.

El ancla tipo Bruce es un modelo muy popular en embarcaciones de crucero gracias a su facilidad de uso y su comportamiento predecible. Su diseño se basa en una sola pieza con forma de garra suavemente curvada, sin partes móviles. Esta geometría le permite asentarse rápidamente al tocar el fondo y orientarse por sí sola en la dirección de la tracción, lo que facilita que empiece a trabajar con firmeza desde el primer intento de fondeo.

El punto más destacado de la Bruce es su versatilidad. Ofrece buen rendimiento en una gran variedad de fondos —especialmente arena, fango y grava—, y es particularmente apreciada por su capacidad para “volver a agarrar” cuando el barco bornea o el viento rota, manteniendo la sujeción sin garrear con facilidad. Estas características explican su adopción como ancla principal en muchos veleros y yates de crucero durante décadas.

No obstante, su rendimiento disminuye en fondos cubiertos de algas o muy duros, donde le cuesta penetrar con profundidad. Tampoco alcanza el nivel de agarre específico que ofrecen modelos más modernos en condiciones extremas, como algunas anclas de alta eficiencia.

Ancla tipo Delta

Ancla Delta
Ancla Delta.

El ancla Delta es la evolución moderna del concepto de arado, muy apreciada por su simpleza, confiabilidad y excelente capacidad de agarre en arena y fango.

A diferencia de la CQR, la Delta tiene un cuerpo rígido de una sola pieza, lo que le da mayor solidez.

Su centro de gravedad adelantado ayuda a que caiga siempre con la uña hacia abajo y empiece a enterrarse casi de inmediato, incluso con poca arrancada del barco. Es conocida por asentar rápido y mantener el agarre de forma estable, además de poder volver a enterrarse mucha seguridad si el barco bornea o el viento cambia de dirección.

Ancla tipo de Almirantazgo

Se la conoce también como ancla inglesa o de dos brazos.

Ancla tipo Almirantazgo
Ancla tipo Almirantazgo.

El ancla de tipo almirantazgo es la que todos imaginamos cuando pensamos en barcos antiguos, con sus dos uñas que se abren en forma de "V" y una caña central que las une, atravesada por un cepo al tope, cerca del arganeo, cruzado a las uñas.

Su funcionamiento es bastante intuitivo: cuando el ancla toca el fondo, una de las uñas se clava en el suelo —es buena para fondos arenosos, de barro o fango, y de grava, no tanto en zonas con algas— con el cepo manteniendo levantado su arganeo, asegurando que el barco se mantenga en su lugar. Este diseño hace que sea fácil de levantar, por eso fue durante mucho tiempo el ancla de referencia para navíos grandes.

La desventaja es que es pesada y bastante voluminosa, siendo complicado estibarla, algo que en embarcaciones modernas se vuelve incómodo.

Esta ancla se llama así porque había sido adoptada y estandarizada por el Almirantazgo Británico como modelo oficial para los buques de la marina británica durante el siglo XIX. Su uso institucional la convirtió en el diseño de referencia, y desde entonces comenzó a conocerse internacionalmente como Admiralty Pattern Anchor, que en castellano se tradujo y resumió como ancla del Almirantazgo.

Ancla tipo Rezón

El ancla tipo rezón es un modelo muy característico por su forma similar a una garra, compuesta por varios brazos curvados —por lo general cuatro— que se despliegan hacia el exterior. Se utiliza principalmente en embarcaciones pequeñas, botes auxiliares o kayaks, y está diseñada para ofrecer sujeción en fondos irregulares.

Ancla Rezón
Ancla Rezón.

A diferencia de otros anclajes que trabajan enterrándose, el rezón actúa enganchándose en salientes rocosas, estructuras sumergidas o formaciones del fondo.

Una de sus grandes ventajas es su practicidad, ya que es plegable, lo que facilita su estiba y manipulación en embarcaciones con espacio reducido. Por este motivo es especialmente valorada en actividades costeras o de pesca, donde el fondeo suele ser frecuente y de corta duración.

Sin embargo, el rezón no es el ancla más adecuada para fondos arenosos o fangosos, ya que sus brazos no consiguen enterrarse de manera profunda y la sujeción puede ser limitada ante cambios bruscos de viento o corriente. Tampoco se recomienda para fondeos prolongados ni para embarcaciones de mayor porte.

Ancla tipo Hall

El ancla tipo Hall es un modelo ampliamente utilizado en buques mercantes y embarcaciones de gran porte, especialmente en su función como ancla de leva o ancla de maniobra, permanentemente estibada en la roda mediante el escobén.

Ancla Hall
Ancla Hall.

Su diseño se basa en dos uñas anchas, articuladas a un cuerpo central robusto. Gracias a esta articulación, las uñas pueden bascular y adaptarse al fondo, favoreciendo que el ancla se asiente con rapidez y ofrezca una sujeción inicial adecuada.

Este tipo de ancla está pensado para trabajar por peso y forma, más que por penetración profunda. Su principal virtud es la fiabilidad operativa: se fondea y se recupera con facilidad, ocupa poco espacio cuando está alojada en el casco, y presenta una construcción sólida, con pocas partes expuestas a daños. Estas cualidades la han convertido en un estándar dentro de la marina comercial durante buena parte del siglo XX y hasta la actualidad, especialmente en operaciones frecuentes de fondeo, maniobra portuaria o fondeos temporales.

Tipos de Fondo para cada Tipo de Ancla

La siguiente tabla muestra los tipos de ancla más comunes y los fondos para los que resultan más adecuados.

Almirantazgo
buena

buena

regular

buena

regular
Clava bien una sola uña, es muy confiable pero voluminosa. No apta para embarcaciones recreativas.
Danforth
excelente

buena

regular

mala

mala
Muy buen agarre en fondos blandos, poca eficiencia en fondos duros.
CQR
muy buena

buena

buena

regular

regular
Versátil y estable, buena opción para cubrir todos los casos.
Delta
excelente

muy buena

buena

regular

regular
Similar a la CQR pero más rápida de clavar y más estable.
Bruce
muy buena

buena

buena

regular

regular
Se asienta rápido, muy popular en cruceros recreativos.
Rezón
mala

regular

mala

excelente

muy buena
Ideal para rocas y enganches; no para fondos blandos.
Hall
regular

regular

regular

mala

mala
Buena operatividad en buques, pero poco agarre real. No apta para embarcaciones deportivas y recreativas.

En la próxima nota comenzaremos a hablar de las diferentes maniobras que pueden realizar los barcos, comenzando por la más elemental, que es la de "virar".
Mientras tanto, si se anima, puede utilizar el siguiente ejercicio de autoevaluación de conocimientos, para chequear lo aprendido hasta el momento.

Ejercicio 03.

Cabuyería: Tipos de cabos y su aplicación.

Técnicas de trimado de cada tipo de vela.


Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-2752-0

Reproducido con autorización del autor.

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