Manual del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor
San Isidro, Argentina
CVPB - Jorge Messano
07-Oct-2025
5 minutos
Capítulo 01: El Barco
El Velamen: Viento Real y Viento Aparente
Definiciones
Si bien hablaremos del viento en el capítulo de Meteorología, debemos ahora definir los conceptos de "viento real" y "viento aparente", considerados según su dirección y fuerza, que son los aspectos que importan para comprender como navega un velero.
El viento real es el que percibe el observador en reposo, es decir es el que se siente cuando se está quieto en un sitio —es el viento producido por los factores meteorológicos—. Ese viento tiene una dirección que por convención corresponderá al punto cardinal desde donde se origina —por ejemplo, viento del Sur— y una magnitud de fuerza o velocidad, que en la náutica se mide en nudos —palabra equivalente a hablar de millas náuticas por hora, por ejemplo: un nudo es lo mismo que decir una milla por hora—.
El viento aparente, en cambio, es el que el observador percibe a bordo de velero —o en una bicicleta, un auto, o cualquier otro móvil— mientras éste se encuentra en movimiento. Puesto que en este caso ha entrado en juego la dirección y velocidad del velero, la dirección y la fuerza del viento aparente resultará de la suma de los vectores —dirección y módulo de velocidad— del viento real y del movimiento del velero.
¿Y cuando el velero está parado, con que viento comienza a navegar?>
La respuesta es que el velero siempre navega con el viento aparente…
Cuando está parado, el viento aparente resulta igual al viento real, simplemente porque el vector de movimiento del barco es nulo.
Dicho de otra forma, cuando el velero se encuentra detenido, comienza a navegar según los parámetros del viento real… ahí es cuando Usted "pone primera" —como en un auto— es decir ajusta las velas para "esa" condición de viento.
Inmediatamente después de que el barco haya comenzado a moverse, empieza a manifestarse el viento aparente… entonces Usted debe "poner segunda", ajustando las velas para las nuevas condiciones. Hecho ese ajuste, el velero comenzará a tomar velocidad, aumentando entonces la fuerza y dirección del viento aparente… momento entonces de "poner tercera", ajustando nuevamente las velas.
Y así seguirá el juego, hasta que el barco haya alcanzado su velocidad máxima.
Así entonces, el viento aparente es el que se experimenta a bordo de un barco y es el que actúa sobre las velas cuando el velero se encuentra en movimiento. El trimado del velamen del barco deberá efectuarse en función de los parámetros del viento aparente.
Debe tenerse en cuenta, además, que el aire está sujeto a las mismas condiciones de viscosidad del resto de los fluidos, que es su capacidad de adherirse a las superficies con las que entra en contacto.
En el caso del viento, la viscosidad hace que el aire de la capa que se encuentra directamente en contacto con el agua tienda a frenarse por efecto del rozamiento contra la rugosidad de la superficie del agua dada por la diferencia de alturas de sus ondas y olas, mientras que el aire de las capas más altas se deslizará sin obstrucciones a velocidades algo mayores que las de superficie. El resultado de esto es que a nivel de superficie se registran velocidades de viento algo menores que las que se medirían a alturas mayores, y por lo tanto la dirección y fuerza del viento aparente en superficie será algo diferente de lo que ocurra en altura.
En esta nota definimos los conceptos de orzar y derivar, y de velas orzantes y derivantes.
En la próxima comenzaremos a ver cómo debemos orientar las velas respecto de la dirección del viento, para obtener su mayor potencia. Mientras tanto, si se anima, puede utilizar el siguiente ejercicio de autoevaluación de conocimientos, para chequear lo aprendido hasta el momento.
Fuentes
Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.
ISBN 978-987-88-2752-0
Reproducido con autorización del autor.
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