Manual del Curso de Patron de Yate de Vela y Motor

Capítulo 01: Meteorología

La Ventana Meteorológica

Definición

La ventana meteorológica es el intervalo de tiempo, acotado por una fecha y hora de inicio y una de fin más un margen de tiempo adicional de seguridad, durante el cual las condiciones meteorológicas y de las aguas previstas a lo largo de toda la derrota se mantienen dentro de los márgenes de seguridad y confort establecidos para la embarcación y su tripulación.

Es importante remarcar que la fecha y hora de inicio de la derrota dependerá justamente del momento en el que las condiciones meteorológicas comienzan a ser las adecuadas para la navegación prevista. Y a partir de ese momento, la ventana será viable mientras esas condiciones se mantengan a lo largo del tiempo estimado para recorrer la derrota, a lo largo de su traza.

Esa evaluación implica considerar la variación de las condiciones meteorológicas a lo largo de la derrota, a medida que la embarcación avanza.

Weather routing
Weather routing.

Criterios para Determinar la Ventana

Los siguientes son algunos criterios recomendables a seguir para definir la ventana meteorológica apta para una determinada derrota.

Condiciones Sinópticas Adecuadas

Debe evaluarse que las condiciones meteorológicas generales sean de atmósfera estable a lo largo de la derrota, durante el lapso de tiempo que se estima durará.

En más detalle, debe verificarse que no haya frentes pasando, o tormentas en formación.

Dirección e Intensidad del Viento

Debe estudiarse la dirección e intensidad del viento a lo largo de toda la derrota comprobando que, idealmente, sea compatible con una navegación con vientos portantes —preferiblemente entre a un largo y aleta, y excepcionalmente hasta popa redonda—.

Conviene evitar los vientos que lleven a una navegación con vientos en ángulos de proa por lo poco confortable que esto es para la tripulación y el barco en sí mismo que, en esos rumbos de viento, estará sujeto a golpes de ola, estresando su estructura.

Estado del Agua

En este caso lo que se evalúa es la dirección, altura y período del oleaje.

Con el oleaje hay que considerar que, aunque las condiciones sobre la derrota sean buenas, el fetch puede estar trayendo oleaje más complejo desde zonas generadoras fuera del área considerada, por lo que en este caso hay que mirar más allá.


Una vez definida, la ventana meteorológica debe ser revisada a lo largo de la travesía, especialmente cuando esta se extiende por más de uno o dos días, o cuando se eligió una ventana ajustada, se debe reevaluar periódicamente con pronósticos actualizados, comparando la evolución real contra la prevista, y estando dispuesto a modificar el rumbo o buscar un puerto de refugio si la ventana se cierra antes de lo previsto.

Planeamiento de la Derrota

Hay otra serie de parámetros que, si bien no tienen que ver directamente con el pronóstico meteorológico, pueden condicionar los "momentos" de la ventana meteorológica.

Corrientes

Se debe analizar la dirección de las corrientes oceánicas para ajustar los parámetros de deriva y, en consecuencia, la duración de la derrota.

Cuando la derrota cruza zonas de corriente de marea, particularmente en aguas rías, en canales, o pasos entre islas, conviene considerar también cuál será su dirección e intensidad para encontrar el mejor momento para pasarlas.

Esas modificaciones en los tiempos hacen que la derrota se atrase o adelante, obligando a ajustar la evaluación del pronóstico meteorológico a la nueva estima de momentos.

Autonomía y Capacidad de Reacción

Aquí se evalúa si, ante un cambio no previsto de las condiciones, el barco y la tripulación tienen margen de maniobra.

Descontamos la aptitud de la tripulación para afrontar las circunstancias. Lo que se debe considerar es si, por ejemplo, hace falta embarcar combustible adicional para contar con ayuda del motor cuando las condiciones de viento no son las adecuadas, o si el inventario de velas a bordo son las ideales para esas condiciones, entre otras cosas.

Importancia y Aplicación

En síntesis, la definición de una "ventana meteorológica" permite al navegante definir el mejor período de tiempo en el cual desarrollar la derrota con las condiciones de seguridad —tanto para a tripulación como para el barco— más adecuadas.

Más allá de la seguridad estructural, una ventana mal elegida puede resultar en una navegación segura pero agotadora debido a golpes de mar constantes, escora sostenida, y probables descomposturas de la tripulación, lo que termina degradando la capacidad de decisión a bordo con el correr de las horas.

Un ejemplo de esto puede ser considerar aceptable tener vientos constantes de aleta, de entre 20 y 25 nudos con cielo absolutamente despejado, para una derrota de 400 millas a cubrir a bordo de un velero oceánico de 45 pies de eslora.

En la teoría, todo dice que ese barco puede perfectamente resistir esa intensidad de viento, sin embargo, en el agua ese viento va a provocar olas de entre 2,5 y 3,0 metros que alcanzarán a la embarcación cada 10 segundos promedio por la aleta, sacudiéndolo y obligando al timonel —o el piloto automático o de viento— a tener que esforzarse para mantener el barco sobre la derrota planeada.

Ese oleaje, además, hará poco confortable el interior del barco, dificultando tanto el trabajo como el descanso.

Procedimiento y Herramientas Utilizadas

Claramente, la herramienta principal de la definición de la ventana meteorológica son las cartas y sistemas de pronóstico meteorológico.

Además de esa información, debe también tenerse bien definidos cuales son los parámetros límites con los que se desea navegar. Es decir, dirección e intensidad máxima de viento soportable, altura de oleaje, si el barco está en condiciones de navegar con baja visibilidad producto de neblinas o lloviznas —esto abarca desde si se dispone de radar hasta si el timonel estará expuesto al medio ambiente u operará en un cockpit protegido—.

Con esto definido, lo recomendable es comenzar el análisis trabajando sobre el conjunto de cartas de pronóstico de escala sinóptica que cubra el área de navegación y abarque el período de tiempo que se estima durará esa navegación. Conviene considerar un buen margen de seguridad sobre ambos parámetros, extendiendo el área y el tiempo, para cubrir desvíos del rumbo y eventuales demoras. Este análisis ayudará a comprender el estado general de la atmósfera en la zona que se navegará a lo largo del tiempo de la derrota.

Resuelto ese nivel de análisis, puede pasarse a escalas de pronóstico de mayor resolución para poder construir un cuadro de la evolución de los parámetros meteorológicos a lo largo de la derrota, a medida que se avanza en ella, en función de la velocidad y paso del tiempo estimados.

Con esto podrán definirse dos categorías de ventanas meteorológicas:

Ventana Meteorológica Ajustada

Una ventana meteorológica ajustada es aquella en que las condiciones favorables cubren apenas la duración estimada de la derrota, sin margen.

Obviamente, no es lo recomendable, ni siquiera aun para derrotas de corta distancia.

Si se va a optar por esta versión es conveniente que el planeamiento de la derrota incluya los necesarios "escapes de seguridad". Eso es, tener bien identificados los puertos o fondeaderos a los cuales dirigirse en caso de tener que hacer un abandono de la derrota, o los rumbos en los cuales conviene navegar cuando las condiciones empeoren.

Ventana Meteorológica Amplia

Una ventana meteorológica amplia es aquella que excede la duración estimada de la derrota más un margen de seguridad de, idealmente, entre 20% a 30% del tiempo calculado, o un mínimo de horas fijo según la travesía.

Este es el caso de uso recomendable.



Terminamos con los temas relativos a la Meteorología.
En la próxima nota regresamos a los elementos de seguridad con los que debe equiparse una embarcación.


Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Patrón de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-1913-6

Reproducido con autorización del autor.

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