Manual del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor

Capítulo 05: Seguridad a Bordo

Control de Averías: Vías de Agua

Introducción

Una vía de agua es una brecha —también llamada rumbo— o una abertura en el casco por la cual puede penetrar el agua, poniendo en riesgo la flotabilidad de la embarcación.

No necesariamente una vía de agua debe encontrarse por debajo de la línea de flotación para representar un peligro: un barco puede comenzar a embarcar agua, por ejemplo, a través de una ventilación o una escotilla que haya quedado abierta por falta de atención durante una navegación con mal tiempo.

Vía de agua
Vía de agua.

Desde el punto de vista del riesgo potencial, todas las vías de agua deben ser tratadas con la misma consideración, independientemente de su tamaño o de su ubicación. Resulta tan peligrosa una abertura de apenas un par de centímetros de diámetro situada en plena obra viva —por la cual ingresa un chorro de agua capaz de inundar la embarcación en pocos minutos— como un goteo a través de un orificio de apenas un milímetro que cae directamente sobre el tablero eléctrico, generando el riesgo de un cortocircuito que podría dejarnos sin energía en plena tormenta y provocar un posible principio de incendio.

Prevención

En función de lo expuesto, puede afirmarse que muchas de las averías más comunes a bordo de una embarcación —entre ellas las vías de agua— se producen como consecuencia de accidentes, mientras que otras son causadas por errores humanos. Estas últimas, en particular, pueden prevenirse mediante la adopción de simples medidas de mantenimiento preventivo rutinario, así como mediante controles previos a la zarpada realizados de forma sistemática.

Mantenimiento Preventivo

El mantenimiento preventivo de la embarcación constituye una de las medidas más eficaces para reducir el riesgo de vías de agua e inundaciones a bordo —además de otros problemas—. La inspección periódica de los elementos que atraviesan el casco, de las conexiones asociadas y de los sistemas que operan por debajo de la línea de flotación permite detectar desgastes, corrosión o fallas incipientes antes de que se transformen en emergencias.

Así entonces, proponemos revisar lo siguiente:

Válvulas y Pasacascos.

Tapón de madera de emergencia
Tapón de madera de emergencia.

Una parte significativa de las vías de agua se origina en las conexiones de las válvulas y pasacascos, que vinculan las tuberías de entrada y salida de los distintos circuitos de agua de la embarcación con el medio exterior. Con el paso del tiempo, estos elementos pueden degradarse, aflojarse o romperse, dando lugar a filtraciones o incluso a un ingreso masivo de agua.

Es importante entonces revisar periódicamente el estado de los pasacascos y válvulas, verificando que no se encuentren corroídos, así como controlar las conexiones de los ductos asociados, comprobando que no presenten pérdidas.

Una medida preventiva muy recomendable consiste en disponer de un tapón de madera o goma —puede fabricarlos Usted mismo, o adquirirlos en casas de náutica— del diámetro adecuado, sujeto junto a cada válvula. De este modo, ante la falla de una llave de paso o rotura de un tubo, será posible cerrar rápidamente el pasacasco introduciendo el tapón, sin perder tiempo buscándolo en el pañol o en la caja de herramientas.

Motores Internos.

En el caso de embarcaciones con motores internos, debe revisarse el prensaestopa ubicado en la bocina de la línea de eje, engrasándolo cuando sea necesario.

Debe tenerse presente que, con el motor en marcha, es normal que ingresen algunas gotas de agua a través de este conjunto. Si, en cambio, se observa un hilo o chorro continuo, ello indica una falta de ajuste, por lo que deberá aumentarse la presión. Con el motor detenido, la estanqueidad debería ser total.

Revise también el circuito de refrigeración, comprobando el buen estado del codo de escape, mangueras, sifones y válvulas antisifón, ya que una falla en estos elementos puede provocar un ingreso rápido de agua.

Revise además los sellos y prensaestopas de ejes secundarios, tales como los que se utilizan en los bow thruster —hélices de proa— generadores u otros accesorios que tengan contacto directo con el casco.

Timón.

En el caso del mecanismo del timón, cuando este cruza el casco, revise la limera y el ajuste de la mecha del timón.

Instrumentos y Sensores.

Verifique las interfaces de los sensores que tienen contacto directo con el agua, tales como la ecosonda y la corredera.

Bombas de Achique.

Compruebe el correcto funcionamiento de las bombas de achique, incluyendo sus sensores, tanto en los sistemas automáticos como en los manuales.

Desagües e Imbornales.

Controle los imbornales y ductos de desagüe del cockpit y áreas que puedan acumular agua, asegurando que se encuentren libres de obstrucciones y correctamente conectados, ya que su obstrucción puede generar embarque de agua desde cubierta hacia el interior.

Casco y Cubierta.

Inspeccione el casco en búsqueda de grietas, golpes o delaminaciones, prestando especial atención a zonas cercanas a quilla, codaste y refuerzos estructurales.

En barcos de madera, controle particularmente las filtraciones entre las tracas y el estado general de las mismas.

En la cubierta verifique el correcto asentamiento de escotillas y tambuchos, asegurando que sus burletes y sellos se encuentren limpios y en buen estado.

Herramientas.

Kit de reparación de casco
Kit de reparación de casco.

Equipe la caja de herramientas con algún sellador siliconado, masilla epoxi apta para aplicación sobre superficies húmedas, y un rollo de "duct tape", ya que estos elementos pueden resultar útiles para taponar filtraciones o efectuar reparaciones de emergencia.

Para singladuras de larga duración, es conveniente llevar, además, un "kit de reparación de casco". Estos pueden adquirirse directamente bajo esa denominación en casas especializadas, o bien configutar uno a medida de las propias necesidades.

Esos kits están compuestos —o deben conformarse— con paños y cintas de tela de fibra de vidrio de distintos grosores y tamaños, y contenedores de resina epoxi, con sus correspondientes herramientas de preparación y despliegue, tal que que permitan realizar parches y reparaciones de emergencia y de mayor solidez.

Control Previo a la Zarpada

Antes de zarpar, y especialmente cuando se prevea una navegación en aguas con oleaje importante o en condiciones de mal tiempo, puede realizar lo siguiente:

Casco y Cubierta.

Cierre todos los tambuchos, ventilaciones, escotillas y esclusas que no sea necesario mantener abiertos durante la singladura.

Actualización de Información.

Consulte los Radioavisos a los Navegantes, ya que en ellos se informan nuevos riesgos para la navegación, tales como naufragios recientes o la presencia de objetos a la deriva potencialmente peligrosos.

Durante la Navegación

Durante la navegación, especialmente en condiciones de mal tiempo, adopte las siguientes medidas:

Sentina.

Mantenga la sentina siempre seca, a fin de poder detectar con certeza cualquier entrada de agua y, en caso de producirse, evaluar el caudal que ingresa.

Seguridad.

Preste especial atención a la posible presencia de obstáculos flotantes en su rumbo, particularmente cuando navegue a alta velocidad —el impacto de un tronco de pequeñas dimensiones contra el casco de una lancha que planea a 25 nudos puede resultar desastroso—.

Asimismo, evite navegar en zonas donde la profundidad no ofrezca un margen de seguridad adecuado para su embarcación. En caso de hacerlo, opere siempre a velocidad de seguridad y teniendo en cuenta la información proporcionada por la ecosonda.

Control de Daños

Al detectar un volumen de agua inusual en el interior de la embarcación, es imperativo identificar su punto de origen y aplicar las medidas de control necesarias con la mayor rapidez posible.

Como hemos visto, las entradas de agua pueden obedecer a diversas causas, desde fallas mecánicas —como un mal ajuste del prensaestopa del eje de la hélice o una válvula de fondo aflojada– hasta situaciones de carácter accidental o ambiental, como rociones que ingresan por una escotilla abierta y se acumulan en la cabina. En el peor de los casos, el ingreso de agua puede producirse como consecuencia de un choque contra un objeto flotante, un bajo fondo o contra otra embarcación.

Estas situaciones pueden generar desde una pequeña fisura, por la que apenas se filtra humedad, hasta una vía de agua franca, cuyo sonido característico —similar al de un torrente— indica la extrema gravedad del cuadro y la necesidad de actuar con máxima celeridad.

En todos los casos, ante una situación de emergencia, el procedimiento de control de daños deberá seguir, en líneas generales, los pasos que se detallan a continuación:

paso 1

Confirmar el Caso

Si al momento de actuar no se tiene certeza de que la inundación se debe a una vía de agua, es posible confirmar rápidamente su origen observando, oliendo o probando el líquido.

Si se trata de agua clara, inodora e incolora, es probable que provenga del tanque de agua dulce o de filtraciones de lluvia, si las condiciones meteorológicas así lo indican. Si, en cambio, el agua es densa y tiene olor desagradable, probablemente provenga del tanque de retención de aguas grises o negras —si la embarcación cuenta con él—. En cualquiera de estos casos, habrá identificado la fuente del problema y se deberá actuar en consecuencia.

Si el agua tiene sabor salado o presenta el color característico del agua del río, puede sospecharse la existencia de una vía de agua, ya sea por rotura de una válvula, una perforación en la obra viva, o el ingreso a través de ventilaciones, escotillas o tambuchos abiertos.

paso 2

Activar las Bombas de Achique

Ante la detección de una inundación seria a bordo, lo primero que debe hacerse es activar la bomba de achique eléctrica y, simultáneamente, asignar a uno o más tripulantes la tarea de achicar agua utilizando una bomba manual o baldes.

Existe un dicho popular en la náutica que resume bien esta situación:
"No hay mejor bomba de achique que un marinero asustado con un balde en la mano."
Bomba de achique de mamparo, a pedal
Bomba de achique de mamparo, a pedal.

La bomba de achique manual es un elemento obligatorio del equipamiento de seguridad, por lo que siempre debe haber al menos una a bordo. A ella puede sumarse una o más bombas automáticas, tanto por comodidad como para asegurar que la embarcación se mantenga seca cuando se encuentra amarrada o desatendida.

Debe tenerse en cuenta que una bomba manual de mamparo puede bombear aproximadamente 6 metros cúbicos por hora, mientras que una bomba eléctrica de sentina de caudal medio suele evacuar menos de la mitad de ese volumen.

Como último recurso, y en embarcaciones con motor interno, puede desviarse el circuito de refrigeración por agua del motor para que, en lugar de tomar agua del exterior, la aspire desde el interior del barco. Para ello deberá cerrarse la llave de paso de admisión, desconectar el conducto de entrada a la bomba de refrigeración y sumergirlo en la sentina inundada. De este modo puede lograrse un caudal adicional de achique de entre 1 y 4 m³ por hora.

paso 3

Localizar la Vía de Agua

La primera forma de localizar la entrada de agua es realizar una recorrida visual sistemática por el interior de la embarcación.

Si no logra identificarla rápidamente, puede deberse a que la vía de agua sea pequeña o se encuentre en un punto poco accesible. En ese caso, intente escuchar el sonido del ingreso de agua o seguir su recorrido hasta llegar al punto de origen.

paso 4

Controle la Vía de Agua

El objetivo principal de este paso es detener por completo el ingreso de agua. No obstante, si ello no fuera posible, deberá buscarse reducir el caudal hasta un nivel que permita mantener la situación bajo control, evacuando tanta o más agua de la que ingresa, hasta poder efectuar una reparación adecuada o regresar a puerto.

Si la entrada de agua se origina en una válvula o pasacasco, podrá obturarse utilizando un tapón diseñado para tal fin, ya sea comercial o improvisado. En este último caso, puede emplearse, por ejemplo, un trozo del mango de una escoba envuelto en "duck tape" o un trapo, insertándolo firmemente en el orificio.

Si la vía de agua se localiza en un tubo o manguera, como las del circuito de refrigeración del motor, será necesario detener el flujo para realizar una reparación de emergencia. Lo ideal sería reemplazar la manguera, pero si no se dispone del repuesto adecuado, puede bloquearse la abertura con sellador siliconado y reforzarse envolviéndola firmemente con cinta adhesiva. Otra alternativa consiste en cortar el tramo dañado y empalmar los extremos mediante un tubo rígido del diámetro adecuado, fijándolo con abrazaderas o precintos.

Las vías de agua abiertas en el casco deberán evaluarse según su tamaño y gravedad.


Vías de Agua Sobre la Línea de Flotación

Parche atornillado sobre el casco
Parche atornillado sobre el casco.

Si la brecha se encuentra por encima de la línea de flotación, puede fabricarse un parche utilizando una placa de madera, metal o plástico rígido —por ejemplo, la tapa de un inodoro, una puerta de un gabinete o una placa del piso si la vía es grande— embadurnada con masilla epoxi y sujeta hasta su fraguado, incluso mediante tornillos, sellando cada perforación.

Cuando la vía de agua lo permite y se dispone de un kit de reparación de casco, es posible construir un parche resistente utilizando fibra de vidrio y resina, suficiente para contener la entrada de agua. Antes de aplicar el parche, debe reducirse el ingreso de agua mediante achique continuo y obturaciones provisorias, limpiando la zona dañada y secándola en la medida de lo posible.

La reparación se realiza aplicando varias capas de tela de fibra de vidrio impregnadas en resina, comenzando por las más pequeñas y superponiéndolas progresivamente hasta cubrir holgadamente la zona afectada. Es fundamental presionar el parche contra el casco para eliminar burbujas de aire y asegurar su correcta adhesión, manteniendo dicha presión hasta que la resina comience a endurecer. Para ello puede utilizarse una placa rígida y un puntal improvisado, o incluso la fuerza manual de un tripulante.

Una vez endurecida la resina, el parche debe controlarse verificando que el ingreso de agua haya cesado o se haya reducido a un nivel manejable.

Vías de Agua Debajo la Línea de Flotación

Apuntalamiento de parche sobre el casco
Apuntalamiento de parche sobre el casco.

Si la vía de agua está en la obra viva —por debajo de la línea de flotación— y se trata de una perforación pequeña, puede obturarse presionando un trapo contra el orificio hasta detener el flujo, completando luego la reparación con masilla epoxi apta para superficies húmedas. Para contener el parche, puede utilizarse cualquier placa rígida disponible a bordo —como la tapa de un frasco o un plato de plástico o metal— manteniéndola presionada contra el casco.

En caso de vías de agua importantes, seguramente deberá actuar en etapas, tratando primero de reducir el flujo de ingreso de agua para luego aplicar alguna reparación de fortuna que termine de cerrarlo.

Una técnica efectiva para reducir el ingreso de agua consiste en pasar una vela o toldilla por debajo del casco y sujetarla desde la cubierta. La presión del agua hará que la tela se adhiera al casco, reduciendo el flujo de agua. Asimismo, puede escorarse la embarcación hacia la banda opuesta a la dañada para disminuir la presión hidrostática sobre la zona afectada.

Luego cierre la brecha desde el interior utilizando, por ejemplo, un almohadón embadurnado en sellador, masilla o pegamento epoxi aptos para ser usado sobre materiales mojados, y poniendo sobre éste cualquier placa de material rígido y plano que encuentre a bordo —nuevamente, una placa de piso, la puerta de algún gabinete, el fondo de un cajón, o la tapa de un contenedor plástico grande serán de utilidad— apuntalándola contra la estructura del barco con el bichero, un remo, el palo de una escoba o un remo. Si no encontrase nada con que hacer el puntal, podrá también optar por atornillar firmemente la placa y el parche contra el casco aplicando sellador a los tornillos, o dejar algún tripulante encargado de mantener la presión sobre el parche hasta llegar a puerto.

Si la vía de agua se encuentra en cubierta, por ejemplo, debido a la rotura de una escotilla, puede tapársela provisionalmente con lona, plástico o una placa rígida, fijándola con cinta adhesiva o tornillos en caso extremo.

Este tipo de reparaciones debe considerarse siempre provisorias y destinadas únicamente a estabilizar la situación, y permitir el regreso inmediato a puerto.
En ningún caso es recomendable continuar la navegación con una vía de agua reparada provisionalmente.

paso 5

Asegurar la Provisión de Energía

Este paso, si bien es accesorio, resulta de gran importancia.

Contar con energía eléctrica durante una emergencia es esencial para mantener la iluminación, las comunicaciones y el funcionamiento de las bombas de achique eléctricas.

Por esta razón, deberá asegurarse la carga de las baterías mediante el encendido del motor o cualquier otro sistema de generación disponible. Si existiera riesgo de que las baterías queden sumergidas, deberán retirarse de su compartimiento y trasladarse a un lugar seco y seguro.


Cuando, a pesar de las acciones de control de daños, la vía de agua no puede ser contenida y existe riesgo cierto de que la situación evolucione hacia una emergencia mayor, deberá solicitarse asistencia por radio sin demora. La emisión temprana de un mensaje de socorro o urgencia permite alertar a otras embarcaciones y a los servicios de búsqueda y rescate, aumentando significativamente las posibilidades de recibir ayuda oportuna.

Si la situación es grave pero aún no implica un peligro inmediato para la vida, se transmitirá un mensaje de PAN PAN, indicando la posición, la naturaleza de la emergencia y la asistencia requerida. En cambio, si la inundación es incontrolable, la embarcación corre peligro inminente de hundimiento o la vida de las personas a bordo está en riesgo, deberá emitirse un mensaje de MAYDAY, siguiendo el procedimiento radiotelefónico establecido, y prepararse simultáneamente para una posible evacuación o abandono de la embarcación.


En la próxima nota continuaremos tratando el tema "control de Averías", intentando resolver las varaduras en esa oportunidad.

Ejercicio 03.

Cabuyería: Tipos de cabos y su aplicación.

Técnicas de Fondeo.


Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-2752-0

Reproducido con autorización del autor.

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