Tim CVPB - Club de Veleros Piedrabuena: Patron de Yate de Vela y Motor - Los Cuatro Problemas de la Navegación: La Derrota Loxodrómica y la Ortodrómica

Manual del Curso de Patron de Yate de Vela y Motor

Capítulo 02: Los Cuatro Problemas de la Navegación

La Derrota Loxodrómica y la Ortodrómica

Introducción

Derrota loxodrómica y ortodrómica
Derrota loxodrómica y ortodrómica.

Cuando se trabaja con derrotas de larga distancia, por ejemplo, superiores a unas 300 millas náuticas, es necesario tener presente que las cartas náuticas son una representación plana de una porción de esa superficie curva y, como toda proyección cartográfica, presentan determinadas deformaciones.

Sabemos que en las cartas de proyección Mercator, los meridianos se representan como líneas rectas, verticales y paralelas entre sí. Sin embargo, sobre la superficie terrestre son en realidad líneas que convergen hacia los polos. Esta diferencia hace que una trayectoria que en la carta aparece como una línea recta no conserve esa forma cuando se la representa sobre el esferoide terrestre, debido a que esos meridianos que son rectos en la carta, se curvan en la realidad, torciendo los rumbos.

Como consecuencia, la derrota trazada sobre la carta corresponde, en realidad, a una derrota loxodrómica, que es una trayectoria que corta todos los meridianos con un mismo ángulo y que permite mantener un rumbo constante durante toda la navegación. Si bien esta característica simplifica el gobierno de la embarcación —pues el timonel mantiene siempre el mismo rumbo—, la loxodromia no representa, en general, el camino más corto entre dos puntos de la superficie terrestre.

La trayectoria de menor distancia recibe el nombre de derrota ortodrómica y corresponde al arco de un círculo máximo que pasa por el punto de partida y el de llegada. A diferencia de la derrota loxodrómica, una derrota ortodrómica exige modificar continuamente el rumbo para mantener el buque —o un avión—sobre dicha trayectoria.

En recorridos de corta distancia, la diferencia entre ambas derrotas suele ser despreciable. Sin embargo, a medida que aumenta la longitud de la singladura o se navega por latitudes más elevadas, esa diferencia adquiere mayor importancia y puede representar un ahorro significativo en distancia recorrida.

Por esta razón, resulta necesario conocer los fundamentos de la navegación loxodrómica y ortodrómica, comprender las ventajas y limitaciones de cada una y disponer de los procedimientos que permitan calcularlas y representarlas correctamente en las cartas náuticas.


Con esta información, podemos definir a cada tipo de derrota como sigue:

Derrota Loxodrómica

La derrota loxodrómica es la línea del rumbo tal como se la conoce.

En una carta de proyección Mercator, se la desarrolla como una línea recta que une el punto de partida con el punto de llegada. En la esfera terrestre se desarrolla como una curva helicoidal que corta los meridianos con un mismo ángulo y que converge sobre uno de los polos.

Cuando el punto de partida y el de llegada están muy alejados uno del otro, de tal forma que no coexisten en la misma carta náutica, puede resolverse su rumbo, o la definición de su distancia y punto de destino, utilizando métodos de estima analítica en lugar de la clásica estima gráfica.

Derrota Ortodrómica

Es el arco de círculo máximo que une el punto de partida con el de llegada por la distancia más corta entre ellos.

Excepto cuando ambos puntos se hallan en el ecuador, la derrota ortodrómica corta siempre los meridianos con ángulos diferentes —a diferencia de la derrota loxodrómica, que corta siempre los meridianos con el mismo ángulo—.

En las cartas de proyección Mercator se las representa como una curva con su concavidad hacia el ecuador.

En la práctica, dado que es humanamente difícil navegar siguiendo un rumbo que cambia permanentemente, la derrota ortodrómica se resuelve concatenando una sucesión de derrotas loxodrómicas.


En las próximas notas desarrollaremos dos procedimientos complementarios.

En primer lugar, estudiaremos el cálculo analítico de derrotas loxodrómicas de larga distancia, que nos permitirán determinar el rumbo y la distancia entre dos puntos sin depender de la carta náutica.

Luego analizaremos la derrota ortodrómica y el procedimiento mediante el cual puede resolverse, en la práctica, como una sucesión de tramos loxodrómicos, combinando así la menor distancia con la simplicidad de mantener rumbos constantes en cada etapa.


Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Patrón de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-1913-6

Reproducido con autorización del autor.

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