Manual del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor

Capítulo 04: Meteorología

Las Ondas, las Olas y el Oleaje

Definiciones

La Pororoca
La Pororoca

Las olas son ondas mecánicas causadas por un factor externo —siendo el viento el principal de ellos— que se propagan sobre la superficie del agua de mares, ríos, lagos y lagunas.

Al paso de las olas, las moléculas de agua experimentan un movimiento de vaivén horizontal en la dirección de propagación de la onda —hacia adelante y hacia atrás— y un movimiento vertical —hacia arriba y hacia abajo—. Como resultado de la combinación de ambos desplazamientos, las partículas de agua describen un movimiento orbital aproximadamente circular, regresando casi al mismo punto donde se encontraban al inicio del ciclo. En cada órbita se produce un avance neto muy pequeño del agua en la dirección de propagación de la onda, quedando la partícula en una posición apenas más adelantada.

La "cresta" de la ola es su punto más alto, mientras que el "seno" es la zona más baja entre dos crestas consecutivas. La distancia entre dos crestas sucesivas se denomina "longitud de onda", y la diferencia de altura entre una cresta y un seno corresponde a la "altura de la ola". La "amplitud" es la medida del desplazamiento máximo de la superficie del agua respecto de su posición media, en sentido perpendicular a la dirección de propagación.

El "período" es el intervalo de tiempo que transcurre entre el paso de dos crestas consecutivas por un mismo punto. La velocidad de propagación de la onda se calcula dividiendo la longitud de onda por el período.

El autor dijo que el viento es la principal causa del oleaje, y como quizás a Usted le interese tanto como a mí, le pregunté qué otras causas hay, y me respondió lo siguiente.
La Pororoca
La Pororoca
En la diaria, los desplazamientos de agua producidos por las mareas, junto con las variaciones del fondo por donde pasan —barras, o arrecifes, por ejemplo— generan algunos patrones de ondas, pero no llegan a tener la magnitud de las que puede producir el viento.
Otra causa son los terremotos y erupciones volcánicas submarinas que producen desplazamientos del fondo, generando desde pequeñas ondas hasta los conocidos "tsunamis". Lo bueno es que no suceden a menudo.
El choque entre la corriente de un río caudaloso y la corriente de marea oceánica, en la desembocadura del río al mar, forma también ondas empinadas y hasta olas rompientes. La "Pororoca" en Brasil es un ejemplo de este fenómeno. Se produce cuando la marea entrante del océano Atlántico penetra en el estuario del Amazonas, avanzando río arriba, enfrentándose al caudal del río, produciendo ondas.

El oleaje

Tal como se ha indicado, las olas son provocadas principalmente por el viento, cuya fricción sobre la superficie del agua produce su arrastre. La zona donde el viento comienza a transferir energía al agua y a generar oleaje se denomina "zona generadora".

Con vientos del orden de 5 a 6 nudos, ese arrastre inicial comienza a formar olas con inercia suficiente como para producir el desplazamiento del agua superficial. Hasta aproximadamente los 10 nudos de viento, las olas crecen de manera relativamente uniforme tanto en altura como en longitud de onda. Por encima de los 10 nudos, las olas tienden a crecer más en altura que en longitud, aumentando su pendiente. Cuanto mayor es la altura de las olas, mayor es también la cantidad de energía que pueden extraer del viento.

En estas condiciones, el desarrollo del oleaje depende fundamentalmente de la velocidad del viento, de su persistencia en el tiempo y de la estabilidad de su dirección, amplificándose cuanto mayor sea el recorrido del viento sobre la superficie del agua —a eso se lo llama "fetch"—.

En consecuencia, los mayores oleajes se producen cuando estas tres condiciones se cumplen de manera simultánea y sostenida.

Las olas disipan su energía de diversas formas. Una parte de su energía puede transformarse en corrientes superficiales, dando origen a las denominadas corrientes de deriva. Otra parte se disipa por fricción con el aire, en un proceso inverso al que les dio origen. Cuando el viento contrario es suficientemente intenso, puede provocar la ruptura prematura de las crestas.

La energía del oleaje termina disipándose principalmente al alcanzar fondos poco profundos o al llegar a la costa. En esta etapa final, las olas sufren transformaciones significativas antes de romper, incrementando su pendiente y encrespándose al interactuar con irregularidades de la franja costera, como bancos de arena, rocas o arrecifes.

La contraola, o resaca, es el efecto producido por el agua que, impulsada por las olas hasta la orilla, retorna hacia el mar. Este flujo genera una onda en sentido opuesto al del oleaje entrante, que se disipa progresivamente o interactúa con las olas siguientes a corta distancia de la costa.

Predicción del Oleaje

Pronóstico de oleaje del SHN
Pronóstico de oleaje del SHN

Además de consultar el pronóstico meteorológico, es una buena práctica incorporar al planeamiento de la navegación el análisis del pronóstico de oleaje, ya que una situación de buen tiempo en una zona determinada no garantiza necesariamente que el oleaje presente condiciones favorables.

Los servicios hidrográficos son los encargados de elaborar predicciones sobre la altura, el período y la dirección del oleaje en sus respectivas áreas de responsabilidad.

Para ello se emplean distintos modelos matemáticos, todos ellos alimentados por las predicciones de viento de superficie, normalmente referidas a la cota estándar de 10 metros de altura, generadas por los sistemas de predicción meteorológica.

El resultado de estos modelos se presenta habitualmente en tablas, gráficos o cartas, que indican la altura significativa de las olas, su período y su dirección de propagación.


Terminamos con todo lo relativo a las corrientes marinas y el oleaje.
En la próxima nota hablaremos de los elementos de seguridad con los que debe estar equipado un barco, comenzando por la "línea de vida".

Ejercicio 07.

Meteorología.


Fuentes

Este texto forma parte del Manual de Instrucción del Curso de Timonel de Yate de Vela y Motor de la Escuela de Náutica del Club de Veleros Piedrabuena.

ISBN 978-987-88-2752-0

Reproducido con autorización del autor.

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